La presidenta Xiomara Castro inauguró este miércoles las modernas instalaciones remodeladas de la Delegación Migratoria Terrestre El Amatillo, en el departamento de Valle, fortaleciendo la infraestructura fronteriza para mejorar la atención a migrantes, turistas y comercio legal, en línea con su política humanista de movilidad. Esta obra, impulsada por el Instituto Nacional de Migración (INM), representa un avance clave en la modernización de servicios migratorios, con atención 24/7 que agiliza trámites y reduce tiempos de espera en uno de los pasos clave hacia El Salvador.
Detalles de la inauguración y mejoras
Durante el evento, Castro destacó cómo el nuevo espacio eleva la calidad del servicio, fomentando turismo, comercio y tránsito ordenado de personas, con equipamiento que incluye sistemas biométricos, áreas ampliadas para inspección y zonas humanizadas para migrantes en tránsito. La remodelación, parte de un plan gubernamental 2022-2026, responde a flujos mixtos migratorios y busca posicionar a Honduras como facilitador regional, con inversión estatal que ya benefició delegaciones como La Fraternidad, Pavones y Amapala.
El INM enfatizó que las instalaciones operan las 24 horas con personal adicional contratado, garantizando eficiencia en documentos para hondureños y extranjeros, alineado con la Estrategia de Gestión de Migración Irregular en Frontera que ha atendido miles en centros como el CAMI de Danlí.
Contexto de políticas migratorias
El gobierno de Castro ha priorizado un enfoque humanista, con amnistías que beneficiaron a más de 980.000 migrantes, el Consejo de Gobernanza Migratoria instalado en 2024 y jornadas consulares móviles en EE.UU. para 33.000 connacionales. Estas acciones buscan reducir migración irregular mediante oportunidades laborales y protección de derechos, en contraste con críticas por flujos persistentes pese a logros como remodelaciones en aeropuertos como Roatán.
La iniciativa se enmarca en el Plan de Refundar Honduras, que redirige al INM como ente rector con énfasis en seguridad documental y gobernanza, respondiendo a desafíos históricos de institucionalidad débil. Empresarios reiteraron apoyo al proyecto, viéndolo como catalizador económico en un cierre de mandato con avances mixtos en infraestructura pese a tensiones postelectorales.
Impacto esperado y regionalidad
El Amatillo, vital para corredores comerciales CA-2, potenciará intercambios con El Salvador y dinamizará economías locales mediante trámites ágiles y seguros. Autoridades proyectan impacto positivo en turismo y remesas, con compromisos para 2026 como una Política Migratoria Humanista integral, incluso en transición gubernamental. Críticos señalan pendientes en empleo para frenar éxodos, pero el gobierno celebra la humanización de fronteras como legado clave.
