Washington — 24 de septiembre de 2026
El presidente chino, Xi Jinping, llegó este miércoles a Washington para una visita de Estado de tres días en la que él y su homólogo estadounidense, Donald Trump, buscarán acercar posturas sobre asuntos que van desde la carrera por la inteligencia artificial hasta la disputa por Taiwán, pasando por el comercio bilateral y la guerra en Irán.
Trump recibió personalmente a Xi y a su esposa, Peng Liyuan, en la base conjunta Andrews, a las afueras de Washington, un gesto de protocolo poco habitual para un jefe de Estado en visita, con el que la Casa Blanca buscó corresponder al despliegue ceremonial que China le ofreció al mandatario estadounidense hace cuatro meses. Se trata de la primera visita de Estado de Xi a Estados Unidos en más de una década, luego de que viajara a Washington por última vez en 2015.
El encuentro bilateral central se realizará este jueves en la Casa Blanca, con una ceremonia de Estado que abarcará el jardín sur de la residencia presidencial, la planta principal y el jardín de las rosas, además de una cena con empresarios y referentes del sector tecnológico. El viernes, ambas parejas presidenciales tienen previsto visitar los Archivos Nacionales de Estados Unidos, donde se conservan los documentos originales de la Declaración de Independencia y la Constitución
Taiwán será uno de los temas más sensibles de la agenda. China reclama la soberanía sobre la isla y exige a Estados Unidos que detenga de forma permanente sus ventas de armas a Taipéi. En el plano comercial, ambos países extendieron hasta enero la tregua que mantiene en pausa una guerra arancelaria en la que los gravámenes mutuos llegaron a superar el 100%
La cumbre se produce en medio de casi siete meses de guerra con Irán que provocaron un fuerte aumento de los precios de la energía en Estados Unidos, mientras Xi enfrenta en China un débil consumo de los hogares y una crisis en el mercado inmobiliario. En materia de inteligencia artificial, las delegaciones podrían avanzar en conversaciones para profundizar el diálogo sobre IA, un terreno en el que ambas potencias compiten ferozmente.
Se trata del segundo encuentro entre ambos líderes en lo que va de 2026, tras la visita que Trump realizó a Pekín en mayo pasado, cuando acordaron trabajar por una relación de "estabilidad estratégica constructiva".