La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció que el acuerdo de cooperación e inversión en el sector de hidrocarburos firmado con Estados Unidos tendrá un plazo de vigencia de 25 años. La meta central fijada en el plan operativo contempla elevar la producción nacional por encima de los 1,5 millones de barriles diarios de petróleo (bpd).
La mandataria reiteró que el modelo contractual diseñado preserva en todo momento la «propiedad» y la «soberanía» del Estado venezolano sobre sus recursos naturales bajo el marco constitucional vigente.
Ejes estratégicos del acuerdo a largo plazo
El plan de trabajo conjunto establece los siguientes lineamientos técnicos y financieros para reactivar la industria energética:
Inversión y tecnología: Atracción de capitales norteamericanos e internacionales para la rehabilitación de infraestructura, pozos paralizados en la Faja Petrolífera del Orinoco y sistemas de refinación local.
Comercialización y licencias: Normalización de los flujos de exportación hacia el mercado estadounidense y refinerías del Golfo de México bajo esquemas regulados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Control estatal y Empresas Mixtas: Mantener la figura legal de las empresas mixtas operadas por PDVSA como socia mayoritaria, garantizando el cobro de regalías e impuestos conforme a la Ley Orgánica de Hidrocarburos.
Metas proyectadas en la industria hidrocarburífera
| Variable | Proyección / Términos acordados |
| Duración del marco contractual | 25 años prorrogables según cumplimiento de metas. |
| Objetivo de producción | Incremento gradual hasta superar los 1.500.000 bpd. |
| Soberanía y titularidad | Conservación total de la propiedad del subsuelo por parte de la República Bolivariana de Venezuela |