La UEFA presentó una solicitud formal ante tribunales de Nueva York y Florida para exigir la entrega de documentos, correos y registros financieros clave. La acción busca sustentar una denuncia penal contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ante la justicia de Suiza bajo el cargo de gestión desleal y mala administración de fondos (Art. 158 del Código Penal Suizo).
El recurso legal responde al controvertido plan privatizador del organismo rector del fútbol mundial, el cual fue retirado tras el fuerte rechazo de las confederaciones continentales.
Ejes de la acusación de la UEFA
El conflicto legal y gubernamental dentro del fútbol internacional se fundamenta en los siguientes puntos expuestos por los abogados de la UEFA:
El plan "FIFA Forward Enterprise": Infantino pretendía transferir los derechos comerciales de las Copas del Mundo (masculinas, femeninas y de clubes) a una nueva subsidiaria privada.
Venta infravalorada: La propuesta contemplaba vender un 20 % de la participación por USD 4.200 millones a fondos de inversión privados (incluyendo Thrive Capital Management, de Joshua Kushner), lo que implicaba una valoración total de unos USD 20.000 millones, calificada por la UEFA como un precio "fraudulento y fuera de mercado".
Toma de decisiones unilateral: El proyecto se negoció durante más de un año en secreto, sin consultar al Consejo de la FIFA, a la UEFA ni a las 211 federaciones miembro.
Proceso judicial transfronterizo
| Jurisdicción | Acción iniciada | Objetivo |
| Nueva York / Florida (EE. UU.) | Solicitud de Discovery (revelación de pruebas) | Obtener testimonios y correos entre la FIFA, Thrive Capital y asesores financieros. |
| Suiza (Sede central) | Preparación de querella penal | Interponer la denuncia formal por gestión desleal ante los tribunales de Berna o Zúrich. |
Escenario político e impacto en la FIFA
Aunque el plan fue archivado formalmente a principios de mes, la UEFA y otras confederaciones como Concacaf y la AFC sostienen que se quebrantó la confianza institucional.
Con las elecciones presidenciales de la FIFA pautadas para marzo de 2027, el bloque europeo encabeza los llamados a una reforma estructural en la gobernanza global del fútbol para evitar el uso unipersonal del poder en el organismo.