Tegucigalpa. La abogada y exdiputada Maribel Espinoza lanzó duras críticas contra los sectores de la oposición política tradicional en Honduras, acusándolos de comportarse bajo las mismas dinámicas de los "politiqueros de siempre" y de replicar las prácticas cuestionables que en su momento señalaban desde el debate público.
En sus declaraciones, la profesional del derecho advirtió que varios actores "mafiosos", "corruptos" y "desprestigiados" intentan reconectarse con la ciudadanía presentándose falsamente como libertadores o defensores de la patria, lo que a su juicio acentúa la desconfianza del electorado hacia las estructuras partidarias.
Radiografía de una crisis institucional y social
Espinoza centró su posicionamiento en la profunda brecha ética que obstaculiza la transformación institucional del país, destacando los siguientes puntos de preocupación:
Coexistencia con estructuras delictivas: Señaló que la persistente infiltración de la corrupción y el crimen organizado dentro de la esfera pública impide la consolidación de un verdadero Estado de derecho.
Apatía ante la agenda social: Denunció que los liderazgos políticos continúan postergando la atención a los problemas estructurales de la población, priorizando disputas de poder sobre las reformas sociales y económicas urgentes.
Falta de renovación ética: Remarcó que sin una profilaxis profunda en la clase política que aparte a las figuras con antecedentes reaccionarios o corruptos, resultará imposible alcanzar un modelo sostenible de desarrollo para Honduras.
Las declaraciones de la exdiputada avivan el debate sobre la necesidad de construir terceras vías y renovar los liderazgos de cara a los próximos desafíos electorales en el país.