TEGUCIGALPA. — En una ofensiva frontal para frenar la proliferación del zancudo transmisor del dengue, la Unidad de Control de Vectores de la Dirección Nacional de Preparación y Respuesta (DNES) del Comité de Alertas de la Comisión Permanente de Contingencias (COPECO) mantiene un despliegue operativo de gran alcance en la capital hondureña. Las acciones se ejecutan en estrecha coordinación con la Región Metropolitana de Salud del Distrito Central, priorizando los barrios y colonias con mayores índices de infestación.
Las jornadas preventivas, enfocadas tanto en la aplicación de larvicidas como en la fumigación termo-nebulizadora, buscan interrumpir el ciclo de reproducción del mosquito Aedes aegypti y proteger la salud de miles de familias en las zonas más vulnerables de las ciudades gemelas de Tegucigalpa y Comayagüela.
Estrategia integral en los barrios y colonias
El plan de contingencia conjunto no se limita únicamente a la aplicación de químicos en las calles, sino que abarca un abordaje comunitario integral:
Destrucción de criaderos: Los técnicos sanitarios realizan visitas casa por casa para identificar y eliminar recipientes que acumulen agua estancada, principal foco de reproducción del vector.
Fumigación de impacto: Con el uso de equipo especializado, las cuadrillas recorren calles, callejones y el interior de las viviendas aplicando nebulizaciones para eliminar al mosquito en su etapa adulta.
Aplicación de BTI: Se distribuye y aplica larvicida biológico en pilas, barriles y cisternas de almacenamiento doméstico para asegurar un control prolongado.
Llamado a la corresponsabilidad ciudadana
Las autoridades de salud y los mandos de COPECO han enfatizado que el éxito de estos operativos depende en gran medida de la apertura y colaboración de la población.
🦟 La prevención comienza en casa: De nada sirven las intensas jornadas de fumigación si los hogares mantienen reservorios de agua descubiertos o maleza alta en sus patios. La recomendación de los expertos sigue siendo la misma: lavar las pilas con "la untadita" (cloro y detergente), tapar los recipientes útiles y botar los objetos inservibles que puedan acumular agua lluvia, propiciando un frente común y contundente para ganarle la batalla al dengue.