Tegucigalpa. Con el firme propósito de blindar el territorio nacional y asestar golpes contundentes a los grupos criminales, las Fuerzas Armadas de Honduras (FFAA), a través del Comando de Operaciones de Apoyo Institucional C-11, lideraron una reunión estratégica de alto nivel para unificar y coordinar las operaciones de seguridad pública a escala nacional.
El encuentro congregó a los máximos liderazgos operativos en el terreno, incluyendo a los comandantes de las Regiones Militares, Fuerzas de Tarea Conjunta y Fuerzas de Tarea Sectorial, quienes estructuraron las nuevas líneas de acción táctica en estricto apoyo a la Policía Nacional y demás instituciones de seguridad del Estado.
Alineación de estrategias y blindaje institucional
Durante la jornada de trabajo, los mandos militares se concentraron en traducir operativamente las últimas directrices gubernamentales para optimizar el despliegue de las tropas en los puntos más conflictivos del país:
Cumplimiento de mandatos superiores: Se analizaron y desglosaron minuciosamente los lineamientos y mandos emitidos por el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS) y la Jefatura del Estado Mayor Conjunto, garantizando que cada operación cuente con el respaldo legal e institucional requerido.
Inteligencia compartida: Se definieron mecanismos avanzados para el intercambio de información en tiempo real entre las diferentes ramas militares, un paso considerado clave para anticipar los movimientos de las bandas delictivas.
Bloque interinstitucional: La planificación estratégica reforzó la ejecución de misiones conjuntas no solo con la Policía Nacional, sino también en estrecha colaboración con los fiscales del Ministerio Público y otras entidades de justicia, asegurando la legalidad y efectividad de las capturas y allanamientos.
Objetivos prioritarios: Narcotráfico y crimen organizado
Las autoridades castrenses enfatizaron que el enfoque principal de este despliegue coordinado será la desarticulación de bandas locales y transnacionales, concentrando los recursos logísticos y humanos en el combate frontal al crimen organizado, el narcotráfico, la extorsión y otros delitos conexos que atentan directamente contra la paz y la seguridad nacional.
Con esta reunión de planificación, las Fuerzas Armadas reafirman su compromiso de mantener una presencia disuasiva y operativa permanente en las zonas fronterizas, áreas rurales y cascos urbanos, garantizando el orden público bajo un esquema de cooperación interagencial.