TEGUCIGALPA. — Como parte de las acciones para regular, supervisar y ordenar el sistema sanitario nacional, la Secretaría de Salud (SESAL) emitió un recordatorio obligatorio dirigido a todos los establecimientos del país. De ahora en adelante, todo centro público o privado que brinde servicios médicos o asistenciales en Honduras deberá contar con su licencia sanitaria de funcionamiento vigente para operar bajo el marco de la legalidad.
Esta medida busca frenar la proliferación de clínicas clandestinas o consultorios que operan al margen de la ley, poniendo en riesgo la integridad de los pacientes.
¿Qué certifica la licencia sanitaria?
La institución estatal detalló que la obtención y renovación de este documento no es un simple trámite burocrático, sino una validación técnica rigurosa. La licencia certifica de manera oficial que el establecimiento cumple con los siguientes estándares básicos:
Requisitos técnicos y médicos: Infraestructura adecuada y personal calificado con credenciales verificadas.
Protocolos de bioseguridad: Correcto manejo de desechos hospitalarios, esterilización de equipos y condiciones de asepsia.
Parámetros administrativos: Documentación legal en regla y apego a las normativas de la legislación de salud hondureña.
Protección y calidad al paciente
El objetivo primordial de esta exigencia es elevar los estándares de calidad en la atención y actuar como un escudo protector para la salud de la ciudadanía. Las autoridades de la SESAL advirtieron que se intensificarán las inspecciones sorpresa a nivel nacional a través de la Unidad de Regulación Sanitaria.
Aquellos establecimientos que no cuenten con el documento vigente o que operen con licencias vencidas se expondrán a severas sanciones administrativas, multas económicas y, de ser necesario, la clausura inmediata y definitiva de sus instalaciones.