TEGUCIGALPA. — El sector agrícola de Honduras enfrenta un panorama crítico. La Asociación de Productores de Granos Básicos (PROGRANO) emitió una severa alerta sobre una inminente y drástica caída en la producción de maíz y frijol a nivel nacional, una situación que pone en serio riesgo la seguridad alimentaria de la población y amenaza con disparar la importación de granos durante el presente ciclo agrícola.
De acuerdo con la dirigencia de PROGRANO, los agricultores hondureños se encuentran atrapados en una "tormenta perfecta" provocada por tres factores asfixiantes: los efectos devastadores del cambio climático, los exorbitantes costos de los insumos y un crónico abandono por parte del sistema financiero.
Los tres factores de la crisis agrícola
El informe presentado por la asociación detalla las causas estructurales que están obligando a miles de pequeños y medianos productores a abandonar sus tierras o a reducir drásticamente el área de siembra:
Sequía extrema y cambio climático: El retraso y la irregularidad de las lluvias debido a fenómenos climáticos han dejado los suelos sin la humedad necesaria para el desarrollo óptimo de los cultivos. Las zonas del "Corredor Seco" y los valles productores de Olancho y El Paraíso registran pérdidas severas en las siembras de primera.
Altos costos de producción: Los precios de los fertilizantes, pesticidas, semillas mejoradas y el combustible para la maquinaria agrícola e irrigación se mantienen en niveles históricos. Cultivar una manzana de tierra hoy en día requiere una inversión económica que la mayoría de los productores de traspatio y comerciales no pueden recuperar con los precios actuales del mercado.
Falta de financiamiento real: PROGRANO denuncia que el acceso a créditos agrícolas blandos y oportunos sigue siendo una utopía. Los requisitos de la banca privada son inaccesibles para el productor promedio, mientras que los fondos de la banca estatal no fluyen con la rapidez ni en los volúmenes necesarios para salvar las cosechas.
El fantasma de la escasez y la dependencia externa
El desincentivo en el campo ya se refleja en las proyecciones de cosecha. Los representantes de los productores advierten que, si no se toman medidas de emergencia inmediata, el país sufrirá un severo desabastecimiento que obligará al Gobierno a recurrir a la importación masiva de granos básicos desde mercados como Estados Unidos o Sudamérica para suplir la demanda de la industria de alimentos y el consumo del hogar.
⚠️ Impacto directo al bolsillo: La menor oferta local de maíz y frijol —dos pilares indispensables en la dieta diaria de los hondureños— inevitablemente se traducirá en una escalada de precios en los mercados populares y ferias del agricultor, golpeando con mayor dureza a las familias de escasos recursos.
Ante esta alarmante realidad, PROGRANO hizo un llamado urgente a las autoridades de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) y al Gabinete Económico para diseñar un plan de contingencia nacional que incluya la readecuación de deudas, la entrega directa de bonos tecnológicos con insumos de calidad y la apertura de líneas de crédito ágiles antes de que concluya el ciclo de siembras de postrera.