El diálogo bilateral entre la Cancillería hondureña y la OIM se enfocó en el desarrollo de una agenda proactiva frente a los flujos migratorios que impactan directamente a Centroamérica:
Cooperación técnica y financiera: Fortalecer las capacidades institucionales de Honduras para brindar una atención integral, digna y con enfoque de derechos humanos a los migrantes retornados.
Abordaje de las causas estructurales: Diseñar e implementar proyectos conjuntos orientadas a la generación de oportunidades locales, educación y desarrollo económico para mitigar la migración irregular.
Gestión del tránsito regional: Analizar estrategias de seguridad, asistencia humanitaria y protección para los miles de migrantes de distintas nacionalidades que cruzan el territorio hondureño en su ruta hacia el norte del continente.
Migración regular y segura: Potenciar los programas de movilidad laboral regular y circular hacia mercados internacionales como una alternativa viable y legal para la fuerza de trabajo catracha.
El impacto para Honduras
Para el Estado hondureño, consolidar la alianza con la OIM es fundamental en la búsqueda de recursos y asistencia técnica de primer nivel. El fenómeno de la movilidad humana ha dejado de ser una variable puramente nacional para convertirse en un desafío hemisférico que exige corresponsabilidad de los países de origen, tránsito y destino, un principio en el que ambas funcionarias coincidieron firmemente durante la sesión de trabajo.