Los aficionados japoneses son reconocidos mundialmente por un ejemplo de civismo: después de cada partido que juega su selección, permanecen en el estadio para recoger papel, vasos y toda la basura de las gradas, dejando las localidades en las mismas condiciones en que las encontraron.
¿Por qué hacen esto?
Cultura de respeto: Es parte de la cultura japonesa mostrar respeto por los espacios públicos y por quienes trabajan en el estadio.
Tradición en Mundiales: Este ritual se repite desde Francia 1998, cuando Japón debutó en una Copa del Mundo, y se ha vuelto emblemático en Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora en el Mundial 2026.
Incluso los jugadores: Los futbolistas japoneses también limpian sus vestuarios después de cada partido, siguiendo el mismo principio.
El caso más reciente (Mundial 2026)
Tras el empate 2-2 de Japón frente a Países Bajos en su debut por el Grupo F, los hinchas nipones volvieron a dar un ejemplo de convivencia en el AT&T Stadium: con bolsas en las manos, recogieron papeles, vasos y otros residuos durante varios minutos antes de retirarse.
Organizadores, voluntarios y aficionados de otros países han elogiado repetidamente esta conducta, que va más allá del resultado del partido y refleja el civismo característico de la afición japonesa