TEGUCIGALPA. — En un fallo que emite un contundente mensaje contra la impunidad, las autoridades judiciales de la capital dictaron una pena de 18 años de reclusión contra el guardia de seguridad Sandro Martínez, tras ser hallado culpable del asesinato del joven Hong Zhixuan, un menor de 14 años y de origen oriental.
La sentencia se deriva de un procedimiento abreviado luego de que el encausado, ante la contundencia de las pruebas técnico-científicas presentadas por los agentes fiscales del Ministerio Público, admitiera de manera voluntaria su responsabilidad directa en el violento crimen que conmocionó a la comunidad.
Los hechos del crimen
De acuerdo con el expediente investigativo criminal, el trágico suceso se registró cuando el menor se encontraba en las inmediaciones del área asignada al celador. Por razones que fueron esclarecidas durante el debate judicial, Martínez atacó de forma violenta a Zhixuan, provocándole heridas mortales.
Tras cometer el hecho, el agresor intentó darse a la fuga para evadir la acción de la justicia. No obstante, la rápida y enérgica reacción de los ciudadanos y testigos que se encontraban en el sector impidió su escape:
Las personas que presenciaron la escena persiguieron al sospechoso, logrando neutralizarlo, atándolo de manos y pies para evitar que huyera, y posteriormente lo entregaron de inmediato a las patrullas de las autoridades policiales correspondientes.
Cumplimiento de la pena
Con la admisión del delito por parte de Sandro Martínez, el Juzgado de Letras competente procedió a dictar de manera formal la sentencia condenatoria de 18 años, la cual deberá cumplir de manera íntegra en el centro penitenciario que determinen las autoridades del Instituto Nacional Penitenciario (INP). Con esta resolución, la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV) logra el cierre del proceso judicial, llevando paz y justicia a los familiares de la joven víctima.