TEGUCIGALPA. — En medio del receso legislativo, el Congreso Nacional de Honduras ha convocado oficialmente a sus diputados para sesionar de manera extraordinaria este martes 30 de junio y miércoles 1 de julio, con el único objetivo de someter a su tercer y último debate la reforma estructural al subsector eléctrico y a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
El proyecto de decreto, enviado por la Secretaría de la Presidencia encabezada por Juan Carlos García Medina y dictaminado a favor por la Comisión Legislativa de Energía, busca transformar el modelo operativo y financiero de la estatal para frenar las millonarias pérdidas diarias y atraer inversión en transmisión y distribución, bajo la firme promesa oficial de que no se privatizará la institución.
Ejes clave de la reforma estructural
La propuesta plantea una reorganización profunda de la Ley General de la Industria Eléctrica, fundamentada en los siguientes pilares:
Transformación del modelo: Reestructurar la ENEE en divisiones específicas de carácter público-mercantil para mejorar la eficiencia operativa y recuperar la confianza de los organismos multilaterales, facilitando así el financiamiento de proyectos de infraestructura y mejora del servicio.
Blindaje de derechos laborales: El artículo 11 del proyecto garantiza de manera explícita la estabilidad laboral de los empleados de la estatal, asegurando que conservarán su afiliación al Sindicato de Trabajadores de la ENEE (STENEE) junto con sus respectivas cotizaciones obrero-patronales.
Comité de Conducción: Se creará un órgano especial coordinado por la Secretaría de la Presidencia encargado de supervisar e implementar la reforma paso a paso, debiendo rendir cuentas trimestrales ante la Comisión de Energía del Legislativo.
El debate político: Entre la urgencia financiera y los recelos
La convocatoria extraordinaria ha encendido las posturas en el plano político, reflejando el complejo camino para alcanzar los consensos necesarios en la cámara:
🗣️ "No se va a vender la ENEE ni la represa El Cajón; lo que se busca es inversión para llevar energía de calidad, abaratar costos y aliviar la pesada carga financiera que hoy golpea las finanzas públicas" defendieron liderazgos de la bancada oficialista, en línea con la visión de rescate promovida por el Ejecutivo del presidente Nasry Asfura.
Por otro lado, sectores de oposición y organizaciones sindicales se mantienen alerta. Diputados de la bancada de Libertad y Refundación (Libre) ya adelantaron su voto en contra al argumentar que la división de la estatal en estructuras mercantiles representa "un zarpazo a la ENEE", advirtiendo riesgos de una privatización encubierta en los segmentos de distribución o transmisión, de forma similar a otros procesos históricos en servicios públicos. Asimismo, la bancada del Partido Liberal sostiene una postura de riguroso análisis para asegurar que no existan repercusiones negativas contra el bolsillo de la población.
Con las cartas sobre la mesa y los votos bajo intensa negociación, las sesiones extraordinarias de esta semana marcarán el rumbo definitivo de la política energética del país.