Tras tres semanas de intensas protestas, el conflicto interno salta al plano diplomático regional.
Colombia responde congelando funciones de la delegación boliviana en Bogotá.
El presidente Rodrigo Paz enfrenta su mayor desafío a solo seis meses de asumir el poder.
MUNDO. La tensión social en Bolivia ha cruzado las fronteras. Lo que comenzó como un estallido social por demandas económicas escaló de manera drástica este miércoles, transformándose en una profunda crisis política y diplomática que ya sacude a toda la región.
El Gobierno del presidente Rodrigo Paz denunció formalmente ante la Organización de Estados Americanos (OEA) la existencia de un presunto plan de desestabilización en su contra. En paralelo, la administración boliviana tomó la drástica decisión de expulsar a la embajadora de Colombia, detonando una inmediata reacción en cadena en el tablero internacional.
En una respuesta recíproca, el Gobierno colombiano anunció la suspensión de funciones del encargado de la embajada de Bolivia en Bogotá, Ariel Percy Molina Pimentel.
Un tablero dividido: El respaldo de Washington
En medio del aislamiento y los roces con el eje progresista de la región, el presidente boliviano ha encontrado un fuerte contrapeso de apoyo. El Gobierno de Estados Unidos, junto a otros mandatarios aliados de la región, extendieron un firme respaldo al ejecutivo boliviano, llamando al respeto de la institucionalidad democrática.
Cabe recordar que la administración de Paz representa un giro histórico en el país andino: es el primer gobierno de corte conservador que asume las riendas de Bolivia tras casi dos décadas de hegemonía del izquierdista Movimiento al Socialismo (MAS).
¿Cómo se originó el conflicto? De las calles a las cancillerías
La crisis, que ya cumple tres semanas paralizando diversos puntos del país, no nació en los despachos diplomáticos, sino en el descontento popular. Las principales demandas de los manifestantes incluyen:
Crisis de suministros: Escasez crítica y mala calidad en los combustibles.
Golpe al bolsillo: Fuertes reclamos salariales debido al costo de vida.
Rechazo a reformas: Descontento generalizado ante el paquete de medidas económicas del nuevo gobierno.
El dato: Lo que inició como una protesta gremial ha derivado en una exigencia masiva en las calles que pide la renuncia inmediata del presidente Rodrigo Paz, quien apenas cumplió seis meses en el cargo.