TEGUCIGALPA, HONDURAS – La mesa de negociación para la fijación del nuevo salario mínimo en Honduras se encuentra en su etapa final, con avances significativos que prometen llevar certezas a la clase trabajadora antes de la celebración del Primero de Mayo. Tras cinco audiencias y la declaración de sesión permanente, tanto el sector obrero como el gobierno han confirmado consensos en puntos que históricamente han sido motivo de disputa.
Los Puntos de Acuerdo
El secretario de Trabajo, Fernando Puerto, y el representante del sector obrero, Josué Orellana, detallaron los pilares del pacto que ya han sido aceptados por las partes:
Ajuste Salarial: Se prevé que el incremento se sitúe en un rango de entre el 6% y el 8%, dependiendo de las escalas negociadas.
Retroactividad: El ajuste será aplicable a partir del 1 de enero de 2026, asegurando que los trabajadores reciban los montos correspondientes a los meses transcurridos.
Negociación Plurianual: Por primera vez, el acuerdo abarcará los años 2026 y 2027, lo que brindará estabilidad económica a mediano plazo para las empresas y los empleados.
Consenso por Escalas: Para el año 2027 ya se han negociado tres de las cuatro escalas existentes, mientras que para 2026 se han cerrado dos escalas.
Obstáculo Pendiente: La Gran Empresa
A pesar del optimismo, aún falta lograr un consenso definitivo con el sector de la gran empresa. La diferencia radica en la aplicación del porcentaje, ya que los representantes obreros insisten en que no se puede medir de la misma forma a la micro, pequeña y mediana empresa (MIPYME) frente a las grandes corporaciones que generan mayores márgenes de ganancia. Actualmente, lo que separa a las partes es un margen de diferencia de apenas un 1%.
Mensaje de Certidumbre
El gobierno ha enfatizado que el diálogo tripartito es fundamental para enviar un mensaje de estabilidad tanto a la inversión nacional como extranjera. Se espera que en las próximas horas se concrete el acuerdo total, evitando que la fijación del salario deba realizarse por decreto presidencial, una medida de última instancia permitida por la ley si no hay consenso entre las partes.