La administración ha priorizado la atracción de capital y la estabilidad financiera como motores de cambio:
Inversión Extranjera: Se han ejecutado 43 acciones directas en materia de economía e inversión, lo que representa cerca del 30% de la actividad total del mandatario en este periodo.
Gestión Internacional: El presidente ha mantenido reuniones de alto nivel con organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y el BID para fortalecer la certidumbre financiera.
Retorno al CIADI: Como estrategia para generar confianza en los inversionistas, el gobierno ha impulsado el regreso de Honduras al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones.
Desafíos y Vacíos Identificados
A pesar del dinamismo en el sector económico, diversos sectores y analistas señalan áreas críticas que requieren atención inmediata para materializar esas "soluciones reales":
Seguridad y Salud: En estos sectores se han registrado apenas 10 acciones directas respectivamente, lo que es percibido como un vacío frente a las demandas urgentes de la población.
Transparencia: Se reporta una ausencia de medidas concretas para el combate a la corrupción, un flagelo histórico que la ciudadanía espera ver abordado con firmeza.
Plan de Gobierno: Existe la necesidad de socializar un Plan General de Gobierno detallado que permita a los hondureños conocer el rumbo exacto del país y las estrategias para reducir la pobreza.
Un Estilo Administrativo en Marcha
El presidente ha manifestado su compromiso de trabajar con un sentido de urgencia, instando a las instituciones a coordinar esfuerzos para ofrecer resultados verificables. Un ejemplo de esto es la reciente convocatoria para reactivar la Comisión Interinstitucional de Justicia Penal, buscando que el sistema de justicia responda con mayor eficacia a las necesidades del país.