TEGUCIGALPA. En un esfuerzo por estabilizar el sistema hospitalario nacional y dar respuesta a las demandas del gremio médico, la Secretaría de Salud (Sesal) anunció este sábado la acreditación de más de 17.4 millones de lempiras destinados al pago de salarios-beca de los médicos residentes que laboran en los principales centros asistenciales del país.
Compromiso con los especialistas en formación
El desembolso fue transferido directamente a las cuentas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), ente encargado de la gestión académica y administrativa de los postgrados de medicina. Según el comunicado oficial, estos fondos cubren los pagos pendientes para un total de 361 médicos residentes, quienes durante las últimas semanas habían manifestado su preocupación ante el retraso de sus honorarios.
Las autoridades de Salud subrayaron que esta medida es prioritaria para asegurar la operatividad de hospitales como el Escuela, el San Felipe y el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), donde los residentes representan una fuerza laboral indispensable para la atención de pacientes en áreas críticas y de consulta externa.
Frenar la crisis hospitalaria
Con esta acreditación, el Gobierno busca desactivar las amenazas de paros de labores y asambleas informativas que venían gestándose en el sector salud.
"Nuestra prioridad es garantizar que el servicio a la población no se detenga. Reconocemos el sacrificio de los médicos residentes y, con este pago, reafirmamos el compromiso de la administración con el respeto a sus derechos laborales", afirmó un portavoz de la Sesal.
Vigilancia en la ejecución
Por su parte, los representantes de los médicos residentes han recibido la noticia con cautela, indicando que se mantendrán vigilantes hasta que cada uno de los 361 beneficiarios confirme la recepción del depósito en sus cuentas personales.
Se espera que, con la regularización de estos pagos, la atención médica en las salas de hospitalización y emergencias retome su ritmo normal a partir de este fin de semana, eliminando el riesgo de una crisis asistencial que afectaría a miles de hondureños a nivel nacional.
